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Writer, Professor, Revolutionary.

“LOS ÚLTIMOS DÍAS DE JOSÉ MARTÍ Y SUS LECCIONES PARA LOGRAR LA SOLIDARIDAD MUNDIAL HOY”

"LOS ÚLTIMOS DÍAS DE JOSÉ MARTÍ Y SUS LECCIONES PARA LOGRAR LA SOLIDARIDAD MUNDIAL HOY", por James D. Cockcroft* (Conferencia especial #1 en la plenaria de la Conferencia Internacional CON TODOS Y PARA EL BIEN DE TODOS, La Habana, 25 de octubre de 2005, publicada después en un libro del evento)

Dedicatoria: a Fernando, René, Ramón, Gerardo, y Antonio

Ser culto es el único modo de ser libre – Martí
Amor con amor se paga – Martí
La única fuerza y la única verdad que hay en esta vida es el amor. El patriotismo no es más que amor, la amistad no es más que amor – Martí
Este mundo es horrible; ¡créese otro mundo! – Martí

Déjeme decirle, a riesgo de parecer ridículo, que el revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor. Es imposible pensar en un revolucionario auténtico sin esta cualidad. - Ernesto “Ché” Guevara

"¿Quién ha dicho que el marxismo es la renuncia de los sentimientos humanos (…)?. Si precisamente (…) fue el amor al hombre, a la humanidad, el deseo de combatir la desdicha del proletariado, el deseo de combatir la miseria, la injusticia, el calvario y toda la explotación sufrida por el proletariado, lo que hace que de la mente de Carlos Marx surja el marxismo cuando precisamente podía surgir una posibilidad real y más que una posibilidad real, la necesidad histórica de la Revolución social de la cual fue intérprete Carlos Marx. - Fidel Castro

“[Estoy rebelando] contra la ignominia, la injusticia, la desigualdad, la inmoralidad, la explotación a los seres humanos. ... Eso es de lo que se trata la rebelión, es amor por los seres humanos. En verdad, esa es la causa, la del amor” – Presidente Hugo Chávez [a Ted Koepel, ABC Nightline, septiembre de 2005]

INTRODUCCIÓN
En esta conferencia haré una breve reflexión sobre el pensamiento de José Martí con la meta de estimular un diálogo más específico sobre Martí y su importancia en las circunstancias mundiales hoy para lograr la solidaridad humana frente al "monstruo." Se titula en parte “los últimos días de José Martí” porque es mi manera de reconocer mi deuda no solamente a Martí sino también a mi colega y amigo Rolando Rodríguez García, cuyo libro sobre aquellos últimos momentos en la vida de Martí profundizó bastante mi entendimiento del Apóstol.

QUIEN FUE MARTÍ: SU VISIÓN REVOLUCIONARIA Y SU ESPIRITUALIDAD
José Martí fue un revolucionario, un combatiente, un periodista, un ensayista, un poeta, un pensador, un antiimperialista, un antirracista, un intelectual activista, un orador, un líder inspirador capaz de unificar grupos de distintas clases sociales y modos de pensar, en fin, un hombre profundamente espiritual quien echó su suerte con los pobres de la tierra. Políticamente creyó en una república democrática “con todos y para el bien de todos”.
Dedicándose a la revolución cubana y latinoamericana hasta su último suspiro, Martí comandó el respeto de cualquier persona que le conocía, aún de sus enemigos en el campo de batalla militar, como el doctor Rodríguez García nos ha revelado, aprovechándose de los documentos inéditos encontrados en los archivos militares españoles. Fue un hombre valiente, siempre actuando fiel a sus convicciones hasta la muerte.
Sobre todo, Martí fue un humanista con visión de futuro. Hoy el humanismo y la espiritualidad de Martí valen más que nunca si es que lográramos el triunfo del ideal humanista de la justicia con igualdad social.
En cuanto a su objetivo de lograr la independencia, dijo que “El problema de la independencia no era el cambio de formas, sino el cambio de espíritu". Como el Ché, quien escribió que un dirigente “debe unir a un espíritu apasionado una mente fría y tomar decisiones dolorosas sin que se contraiga un músculo”, Martí creía que “Las condiciones espirituales tienen su higiene, lo mismo que las físicas; y de una condición se ha de reposar en otra, que la modere y modifique. De la fuerza se ha de descansar en la ternura”. Ambos de ellos, los gigantes humanistas y revolucionarios más destacados de sus épocas, estaban guiados por grandes sentimientos del amor.

SU ENTENDEMIENTO DE PATRIA, AMOR Y DIGNIDAD
La patria postulado por Martí fue la solidaridad humana. “Patria es humanidad” dijo él. Por eso, cuando yo hablo públicamente de los cinco héroes de Cuba secuestrados en las cárceles de los Estados Unidos, yo les llamo “héroes de la humanidad”. Aunque ellos humildemente niegan que son héroes, la verdad es que sí, son héroes -- en la lucha contra el terrorismo y por la liberación humana. Además, con nuestro apoyo y gracias a sus propios grandes sentimientos de amor, ¡volverán!
En noviembre de 1891 viajó José Martí a Tampa, Florida, donde pronunció su famoso discurso “Con todos y para el bien de todos”. Allí, como nos informa el filósofo Raúl Fornet-Betancourt, él invitaba a deponer las rencillas y los recelos que tanto habían perjudicado a la causa de la patria y a unirse bajo "esta fórmula del amor triunfante: con todos y para el bien de todos". Mi amigo y Maestro Armando Hart ha resumido el humanismo y la espiritualidad de Martí así: “postula su confianza en la utilidad de la virtud, en la vida futura, en el mejoramiento humano y en que con esfuerzos solidarios pueda reinar la fórmula del amor triunfante que proclamó”.
Cualquier persona que conoce la historia de la Revolución Cubana y el Movimiento 26 de Julio sabe que Fidel Castro en toda su vida política ha estado inspirado por el ejemplo y las palabras de Martí. En su llamada a la batalla de ideas, Fidel siempre ha hecho eco de Martí, quien hace más de un siglo reflejó: “De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace; ganémosla a pensamiento”. O “El saber vale más que la fuerza”. O, en tal vez su formulación más simple y profunda, “Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedras”.
Si Martí estuviera vivo hoy, no tendría ningún problema en entender las razones atrás del volcán de movimientos sociales que está estallando en nuestra América y haciendo el imperialismo temblar con temor. Reconocería el impacto brutal e inhumano del fundamentalismo del libre mercado que produce la peor crisis económica de la historia latinoamericana en una región más desigual del mundo, así fomentando un espíritu de rebeldía entre los pueblos que miran hacia Venezuela y Cuba como ejemplos de otros mundos posibles. Fue Martí quien dijo “Vale más un minuto de pie que una vida de rodillas”.
Esto tiene que ver con la palabra clave del vocabulario popular de nuestra América: dignidad. En aquel discurso en Tampa, Martí comentó: "Yo quiero que la ley primera de nuestra república sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre. En la mejilla ha de sentir todo hombre verdadero el golpe que reciba cualquier mejilla de hombre". Como ha observado Hart: “Cuando Martí nos habla de dignidad, refiere la necesidad de liberar al hombre de toda clase de humillación y limitación y al desarrollo pleno de sus potencialidades creadoras”.
La revolución de Martí no excluye. Las revoluciones en Venezuela y Cuba y toda nuestra América no excluyen. Incluyen los excluidos. Hoy, como ayer, los más oprimidos en los sistemas económicos capitalistas y en las sociedades racistas y sexistas son los que mueven a las primeras filas de los levantamientos sociales: los indígenas, los negros, las mujeres, los jóvenes hasta los niños, y los obreros y campesinos.
Con razón exclamó Martí: “En los andes puede estar el pedestal de nuestra libertad, pero el corazón de nuestra libertad está en nuestras mujeres.” Y proféticamente proclamó que "La mejor revolución será aquella que se haga con el ánimo terco y tradicionalista de los indios". Martí fue un intelectual quien entendió bien que “La inteligencia americana es un penacho indígena. ¿No se ve cómo del mismo golpe que paralizó al indio se paralizó a América? Y hasta que no se haga andar al indio, no comenzará a andar bien la América”.

LA VISIÓN ANTIIMPERIALISTA DE MARTÍ
La política internacional de Cuba y Venezuela hoy, como la de Martí ayer, se establece en un nacionalismo de “nuestra América”. En las palabras de Martí: “Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra. Nos es más necesaria. Los políticos nacionales han de reemplazar a los políticos exóticos. Injértese en nuestras repúblicas el mundo, pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas”.
Durante sus últimos quince años de vida, pasados casi todos en Nueva York, Martí se hizo un verdadero amigo del pueblo norteamericano, cuyas tradiciones democráticas y progreso industrial admiró. Por eso se apenó mucho al enterarse de que en los Estados Unidos “el monopolio está sentado, como un gigante implacable, a la puerta de todos los pobres". De este entendimiento del papel del capital monopólico de las grandes empresas industriales y bancarias como fuente principal de la opresión humana y la expansión capitalista se originó la visión antiimperialista de Martí.
Siempre mantuvo a la vez un alto estimo para el pueblo norteamericano y el deseo de salvar el mundo de los conflictos del imperialismo que el gobierno estadounidense amenazaba. Con palabras aplicables de manera extraña e inquietante a la situación mundial hoy, lamentó:
cómo en los Estados Unidos, en vez de apretarse las causas de unión, se aflojan; en vez de resolverse los problemas de la humanidad, se reproducen; en vez de amalgamarse en la política nacional las localidades, las dividen y enconan; en vez de robustecerse la democracia y salvarse del odio y miseria de las monarquías, se corrompe y aminora la democracia, y renacen, amenazantes, el odio y la miseria. Y no cumple con su deber quien lo calla, sino quien lo dice... Es preciso que se sepa en nuestra América la verdad de los Estados Unidos.

Martí tuvo cierta fe en lo bueno del vecino norteamericano si se lo lograra una apreciación mayor de nuestra América. Escribió: “El desdén del vecino formidable que no la conoce es el peligro mayor de nuestra América; y urge, porque el día de la visita está próximo, que el vecino la conozca, la conozca pronto, para que no la desdeñe. Por ignorancia llegaría, tal vez, a poner en ella la codicia. Por el respeto, luego que la conociese, sacaría de ella las manos. Se ha de tener fe en lo mejor del hombre, y desconfiar de lo peor de él”.
En la lucha por la independencia de Cuba y Puerto Rico, Martí entendió bien lo que quedó en el balance. La independencia de Cuba y Puerto Rico, escribió en el periódico Patria, “no es sólo el medio único de asegurar el bienestar decoroso del hombre libre en el trabajo justo a los habitantes de ambas islas, sino el suceso histórico, indispensable para salvar la independencia amenazada de las Antillas libres, la independencia amenazada de la América libre, y la dignidad de la república norteamericana”.
También informó al público del proceso anexionista en Hawaii. Para Martí, el logro de la independencia podría ser la apertura a un equilibrio mundial de paz, pero su fracaso resultaría en un desequilibrio fatal de una intensificada rivalidad ínter-imperialista de pelea inhumana.
Las Antillas, pronunció él,
serían, si esclavas, mero pontón de la guerra de una republica imperial contra el mundo celoso... [pero] si libres – y dignas de serlo por el orden de la libertad equitativa y trabajadora – serían en el continente la garantía del equilibrio, la de la independencia para la América española aún amenazada y la del honor para la gran república del Norte, que en el desarrollo de su territorio – por desdicha, feudal ya, y repartido en secciones hostiles – hallará más segura grandeza que en la innoble conquista de sus vecinos menores, y en la pelea inhumana que con la posesión de ellas abriría contra las potencias del orbe por el predominio del mundo... Las Antillas libres salvarán la independencia de nuestra América, y el honor ya dudoso y lastimado de la América inglesa, y acaso acelerarán y fijarán el equilibrio del mundo.

Fue esto el contexto de sus famosas casi últimas palabras, escritas en su carta a su querido amigo mexicano Manuel Mercado el día antes de su muerte en la batalla militar de Dos Ríos:
estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber—puesto que lo entiendo y tengo ánimos con qué realizarlo—de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso... en impedir que en Cuba se abra, por la anexión de los imperialistas de allá y los españoles, el camino que se ha de cegar, y con nuestra sangre estamos cegando, de la anexión de los pueblos de nuestra América, al Norte revuelto y brutal que los desprecia… Viví en el monstruo y le conozco las entrañas- y mi honda es la de David.
UNA SEGUNDA INDEPENDENCIA
En su carta al director de La Nación el día 2 de noviembre de 1889, Martí notó la necesidad de crear “una segunda independencia” en nuestra América, la cuál es hoy la demanda principal de todos los movimientos sociales. Los presidentes Hugo Chávez y Fidel Castro, con su convocatoria hacia una nueva unidad bolivariana y martiana, están dando énfasis a una segunda y verdadera independencia de América Latina -- en esta ocasión en todos sentidos: política, económica, social, cultural y militar. Ejemplos de sus esfuerzos son el ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas que es la respuesta al ALCA); la TELESUR (que es la respuesta al CNN); PETROCARIBE, PETROSUR, y PETROAMÉRICA; el propuesto Fondo de Emergencia Social; y la formación de una alianza informal entre Venezuela y Cuba no solamente económica sino militar, significando que si el imperialismo agrega a una tendrá que agredirlos a las dos.
Otro ejemplo es OPERACIÓN MILAGRO. En la próxima década, Venezuela y Cuba prestarán asistencia hospitalaria y transporte gratuita para salvar de la ceguera a 6 millones de personas de las Américas y graduarán a 200 mil médicos. Este es el humanismo y la solidaridad en la práctica.
Pero para lograr la unidad latinoamericana, como dijo Martí, “¡los árboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes”.
Debido a las revoluciones venezolana y cubana y a la democracia de la base creada por los diversos y desiguales movimientos sociales latinoamericanos y caribeños, el corazón progresista del mundo palpita en América Latina, el escenario decisivo al nivel mundial en el enfrentamiento al imperialismo. El énfasis de los movimientos está por la unificación de las luchas populares internamente y su internacionalización. Hay también un creciente interés en un nuevo socialismo del siglo veintiuno porque, como Chávez ha dicho, otro mundo no es posible dentro del capitalismo ni en una sola nación.

LA REPUESTA MILITARISTA Y ECONÓMICA DEL IMPERIALISMO
Una serie de derrotas recientes del imperialismo hacen el águila norteamericana más errática y peligrosa. A fines de 2004 la mayoría de los ministros de defensa de América Latina votaron en contra la propuesta del Secretario de Guerra Donald Rumsfeld de introducir una fuerza multilateral de intervención en Colombia e integrar las fuerzas armadas latinoamericanas y estadounidenses para combatir el llamado “terrorismo internacional”.
La gira a América Latina del canciller estadounidense Condoleezza Rice en abril de 2005 también fracasó. En la Ciudad de México, el Tribunal Internacional Benito Juárez de la sociedad civil mexicana y de otros países condenó el gobierno estadounidense por sus crímenes de lesa humanidad, terrorismo, y genocidio contra Cuba y por su “virtual declaración de guerra” en el “Report Powell”, 6 de mayo de 2004, creando la “Commission for Assistance to a Free Cuba” dirigida a la anexión y la privatización de la isla.
En junio de 2005, se convocó en La Habana El Encuentro Internacional Contra el Terrorismo, Por La Verdad y La Justicia. Los 681 delegados de 67 países condenaron el terrorismo del estado practicado por el imperialismo estadounidense desde el bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki hasta el “Plan Condor” aprobado por Henry Kissinger. Entre los cientos de casos de terrorismo examinados apareció frecuentemente un nombre: Luis Posada Carriles, actualmente protegido por el gobierno de Bush. Entre los muchos crímenes terroristas de Posada son la voladura en pleno vuelo del avión comercial de Cubana de Aviación en 1976 sobre Barbados y la muerte del turista italiano Fabio di Celmo como resultado de una bomba planteada en un hotel de La Habana en 1997. Los delegados iniciaron un movimiento internacional contra el terrorismo basado en la red de redes “En Defensa de la Humanidad.” Martí lo aplaudiría, y nosotros debemos también.
En agosto de 2005 el Tribunal Internacional Antiimperialista en Caracas, en otro proceso de la sociedad civil, juzgó el gobierno norteamericano por sus graves crímenes contra la humanidad. En el mismo mes, en Atlanta, un corte federal estadounidense anuló el juicio contra los cinco jóvenes patriotas cubanas injustamente secuestrados ya dos veces porque el gobierno de Bush ha decidido apelar la decisión.
En octubre, en la Declaración de Salamanca, los jefes de Estado y de Gobierno de Ibero-América concluyeron su XV Cumbre condenando al “bloqueo económico, comercial y financiero” patrocinado por los EE.UU. contra Cuba. Por primera vez aceptaron el texto cubano de la resolución. Además, aprobaron la demanda por la extradición a Venezuela de Posada Carriles. Respondiendo a las presiones norteamericanas contra estas resoluciones, el presidente venezolano Hugo Chávez citó a Cervantes en El Quijote, “ladran Sancho, luego avanzamos”.
Mientras tanto, en la OEA, títere histórico de los EE.UU. fortalecido con su Carta Democrática Interamericana como instrumento intervensionista, el imperialismo no ha podido imponer su voluntad desde el año 2002. Ni lo podrá hacer en Buenos Aires a principios de noviembre de 2005 cuando los presidentes de las Américas (menos Fidel Castro) se reúnen en la IV Cumbre de las Américas.
La lucha heroica y multidimensional del pueblo iraquí está haciendo el imperialismo desesperado y por eso más bélico y peligroso. La mera existencia de alternativas como el presupuesto participativo en Brasil, las candidaturas presidenciales de ex-guerrilleros en Centro América y del indígena socialista Evo Morales en Bolivia, o las revoluciones en Venezuela y Cuba hace el imperio enloquecerse.
El poder militar estadounidense es innegable, pero hay debilidades estructurales del imperialismo. Estas vulnerabilidades son económicas, políticas y aún militares, fácilmente vistas en Irak. El imperialismo busca una “solución final” a sus problemas de la forma más jerarquizada y brutal existente, es decir, la militar. Y militarmente, tiene en la mira muchas naciones, incluyendo las de América Latina.
Con su política económica del neoliberalismo el imperialismo sigue imponiendo condiciones económicas, políticas y militares que dividen y reprimen los movimientos sociales. Las policías y los militares reprimen los líderes y activistas de los movimientos, o el estado los cooptan. Los medios criminalizan a los movimientos sociales, justificando así una creciente militarización de las sociedades, impulsada por las ventas de armas y entrenamiento militar-policial imperialista.
Casi todos los países de América Latina y el Caribe ya tienen bases militares estadounidenses. Hay una nueva superbase en Paraguay cerca de Bolivia, Brasil y Argentina con capacidad para 16 mil combatientes estadounidenses con completa impunidad de las leyes.
En breve, mientras Washington hipócritamente se apropia de las banderas de la democracia y los derechos humanos, el gobierno de Bush está patrocinando un creciente terrorismo económico y paramilitar contra los pueblos latinoamericanos. Está volviendo a la práctica tradicional de guerras sucias y bio-terrorismo. Se ve todo esto desde los campos de los cocaleros y guerrilleros de los Andes hasta el reciente asesinato en su casa del viejo independista puertorriqueño Filiberto Ojeda Ríos -- ¡presente!
El presidente Chávez ha ofrecido ABC News documentos secretos detallando los planes del gobierno de Bush para invadir a Venezuela para apoderarse del petróleo. Hay planes también de asesinar a Chávez. Desde cinco nuevos bases militares en Colombia con casi mil soldados estadounidenses y cantidades de mercenarios o “contratados” llevando a cabo matanzas provocadoras en territorio venezolano, el imperialismo ya está actuando militarmente contra Venezuela.

LAS RESPUESTAS EJEMPLARES DESDE VENEZUELA Y CUBA
Solamente Venezuela y Cuba responden en una manera revolucionaria y solidaria, de coraje y riesgo, que favorece a toda la humanidad. Estas dos naciones representan verdaderos desafíos al imperialismo y a la hipótesis moderada de la izquierda occidental, incluyendo la de América Latina. Fueron las únicas que votaron contra la tímida reforma de la ONU patrocinada por Europa y modificada por los EE.UU. El presidente venezolano Hugo Chávez aún recomendó el traslado de la ONU de Nueva York a un lugar del Tercer Mundo.
Cuba y Venezuela han patrocinado globalmente, especialmente en América Latina y el Caribe, campañas de alfabetización, educación, nutrición, salud, y energía barata para eliminar la pobreza y ayudar en la creación de sociedades “con todos y para el bien de todos”. En año y medio fueron alfabetizados 1.4 millones de venezolanos con la ayuda de miles de maestros cubanos. Ya Venezuela es “territorio libre de analfabetismo”.
En agosto de 2005, Cuba, reconocido por la ONU como el mejor país en defensa contra huracanes, ofreció 1500 médicos y técnicos para ayudar a las víctimas del Huracán Katrina en los EE.UU. antes de que Bush se diera cuenta de la crisis. Y los movimientos sociales de los EE.UU. respondieron con docenas de miles de cartas al gobierno bushiano insistiendo que debiera aceptar la ayuda humanitaria cubana.
En cuatro décadas las universidades cubanas han graduado 43 mil estudiantes del Tercer Mundo. En decenas de países miles de médicos, enfermeras y técnicos cubanos salvan vidas y alivian el dolor.
Mediante una revolución armada en confrontación con el imperialismo y las mafias cubana y norteamericana, Cuba ya en los principios del decenio 1960 se convirtió en un bastión de resistencia y dignidad. Reemplazó el estado tradicional con un estado popular, democrático, nacionalista, y socialista. Transformó el sistema económico, social, política, y militar, haciendo la isla capaz de resistir casi medio silgo de asedio del gobierno norteamericano, lo más prolongado en la historia moderna. Ese asedio causó 3500 muertos y 2099 inválidos y un gasto de 80,000 mil de dólares del presupuesto cubano.
A la vez el nuevo estado cubano educó a todo el pueblo en un sistema público y gratuito donde ya casi una décima parte de la población ha graduado de la universidad. Uno de cada diez científicos latinoamericanos es Cubano. Estudian becados en las universidades cubanas 16 364 jóvenes de 104 países del Tercer Mundo, y ya se han graduado más de 1600 médicos del resto de América Latina. Cómo dice Fidel: “el capital humano puede más que el capital financiero”.
En Cuba, no hay hambre, ni malnutrición, ni gente sin casa o sufriendo miseria económica. Son dueños de sus propios casas o apartamentos 87% de los cubanos. Hay una rica vida cultural y muchos avances ecológicos. Hay acceso universal y gratuito a la salud y educación. Hay frecuentes elecciones libres y no comercializadas, con voto secreto, en las cuales la gente mayor de 16 años eligen sus representantes y los deponen si no cumplen su papel. Y durante todas las décadas del bloqueo Cuba ha practicado un internacionalismo ejemplar, como en el caso del envío de tropas a Angola y Namibia que ayudó derrotar al imperialismo y avanzar el triunfo de la revolución contra el “apartheid” surafricano.
Así que el pueblo de Cuba, bajo el liderazgo de Fidel Castro, a pesar de tenerlo todo en contra, ha creado un socialismo auténtico, fuerte, e internacionalista, capaz no solamente de resistir el imperialismo sino también de reconocer sus propios errores y corregirlos (como en el caso del tratamiento de homosexuales.) Por eso, para el resto de América Latina y el mundo, Cuba constituye un punto de referencia histórica.
En resumen, cuando se dice “Cuba”, se dice “dignidad”.
Por su parte, Venezuela sigue haciendo una revolución Bolivariana, basada en la implementación de una democracia participativa y protagónica para incluir a todos. En 7 años se han llevados a cabo 11 elecciones nacionales, todas ganadas por Chavistas. Venezuela está cambiando pacíficamente el estado corrupto y no democrático del pacto de Punto Fijo, por medio de las “misiones” Robinson y Sucre (educación), Barrio Adentro (salud), Mercal (comercio interno sirviendo a más de la mitad de la población los bienes de consumo a precios reducidos o aún libres), y otras. Se han hecho avances en las áreas de nuevos empleos, ecología, derechos indígenas y humanos, y la producción económica.
En Venezuela hay una aceleración de la reforma agraria; una profundización de la democracia participativa; una refundación de la institucionalidad del Estado incluyendo una campaña contra la corrupción; casi 600 medios alternativas y una nueva Ley de Responsabilidad Social de Radio y TV prohibiendo que “los participantes sean militantes de algún partido político o que detenten cargos de alta jerarquía dentro de la administración pública”. Hay también un fuerte movimiento de gestión obrera en fábricas económicamente abandonadas por sus dueños.
Los movimientos sociales latinoamericanos mayores en términos de porcentaje de la población son los de Venezuela y Cuba. Durante el intentado golpe imperialista en Venezuela en abril de 2002 cientos de miles de personas auto-organizadas salieron a las calles para salvar el gobierno y hasta la vida de Chávez. En menos de 24 horas en mayo de 2004 una décima parte de la población cubana apareció en una gran marcha en La Habana para protestar el anuncio del “Report Powell”.

CONCLUSIÓN
Martí fue un pensador utópico, es decir, en las palabras de Armando Hart, de “las esperanzas y posibilidades de realización hacia el mañana.” Cuba y Venezuela demuestran que otras alternativas son posibles, y las practican.
Hart también nos dice:
si las cosechas del pensamiento y de la cultura en general no se sitúan en el epicentro de las estrategias de desarrollo, el mundo no se salvará. Si lográramos que la cultura sirva para estimular los más nobles rasgos del ser humano, de manera que pongamos freno a los egoísmos, las arbitrariedades y las injusticias, estaríamos cumpliendo un deber histórico de incalculable valor, que nos lo agradecerían eternamente nuestros descendientes.

Es evidente que en América Latina y el Caribe, como expresó el Ché, “esta humanidad ha dicho basta y ha echado a andar”. Haciendo eco de Martí, Fidel ha dicho que “Las ideas son más poderosas que las armas”. Estamos en una verdadera batalla de ideas, una batalla de la verdad, una batalla de poder, una batalla sumamente grave para nuestra propia supervivencia.
Hugo Chávez nos ha acordado que “Es mentira aquello que nos vendían de la tercera vía, el capitalismo humano, eso no existe... solo hay dos caminos, o el capitalismo que conduce directo al infierno, o el socialismo que conduce a un nuevo mundo... O el Capitalismo nos acaba o construimos el otro camino que el mundo clama, el Socialismo”. Debemos acelerar la ofensiva en defensa de la democracia participativa y bolivariana de Venezuela para derrotar los planes imperialistas de agarrar control del petróleo venezolano como se lo hizo en Irak. Debemos defender el socialismo cubano.
La defensa de la Revolución Bolivariana y de la Revolución Cubana es una prioridad para todas las fuerzas progresistas si es que vamos a cumplir con la visión humanista e internacionalista de Martí y Bolívar que hoy en día tiene que ver con la salvación de la humanidad. La defensa de estas dos revoluciones es una parte clave de la lucha universal contra el imperialismo y por la democracia de la base y la paz, posible solamente mediante la transformación de nuestras sociedades según sus propias culturas y circunstancias hacia las alternativas socialistas-humanistas.
Si José Martí estuviera vivo hoy, repetiría sus palabras “patria es humanidad” y nos ofrecería de nuevo su vida, esta vez, parafraseándole: “a impedir a tiempo con la segunda verdadera independencia de Nuestra América que se extiendan por todo el planeta los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre la humanidad”.
O como dijo Chávez a la ONU, “El Libertador Simón Bolívar juró no dar descanso a su brazo, ni reposo a su alma, hasta ver a la América libre. No demos nosotros descanso a nuestros brazos, ni reposo a nuestras almas hasta salvar a la humanidad”.
Finalmente, quisiera yo recomendar que entre las acciones que tomamos en este encuentro apoyamos la propuesta actualmente circulando sobre el Internet que para el año 2006:
· Por su obra alfabetizadora y su constante aporte al desarrollo de la ciencia y la cultura.
· Por su empeño constante en aras de la PAZ de la humanidad.
· Por su aporte inclaudicable hacia la universalización de la salud en beneficio de los pueblos mas marginados del mundo.
· Por su incesante esfuerzo en la concientización de la SOLIDARIDAD INTERNACIONAL.
· Por su batallar permanente sobre los riesgos que crea el imperialismo contra el planeta.
· Por su lucha contra el GENOCIDIO, la GUERRA y el IMPERIALISMO lo que constituye la ESPERANZA por la salvación de la especie humana.
el PREMIO NOBEL POR LA PAZ le sea otorgado al COMANDANTE EN JEFE FIDEL CASTRO RUZ, PADRE Y HÉROE DE LA REVOLUCIÓN CUBANA … es decir padre y héroe en el siglo XX y el siglo XXI porque el padre y héroe de la Revolución Cubana en el siglo XIX fue José Martí.
Gracias.

OBRAS CONSULTADAS

Colectivo de trabajo solidario AMIGOS DE LA PAZ EN COLOMBIA Y EN EL MUNDO. 2005. Que el PREMIO NOBEL POR LA PAZ le sea otorgado al COMANDANTE EN JEFE FIDEL CASTRO RUZ [adhesiones a ahoraporellos@yahoo.es]

Fernández Retamar, Roberto. 1967. "Martí en su (tercer) mundo", en Ensayo de otro mundo.

____. 2005. Calibán Apuntes sobre la cultura de nuestra América OTRA VEZ MARTÍ http://www.literatura.us/roberto/caliban4.html
Fornet-Betancourt, Raúl. 1998. “El pensamiento de José Martí
Estudio introductorio: Vida y líneas generales de su pensamiento”, http://www.ensayistas.org/filosofos/cuba/marti/marti2.htm

Hart, Armando. 2004. Cultura para el desarrollo: El desafío del siglo XXI.

___. 2005. “Algunas reflexiones sobre Estados Unidos”.

Martí, José. 1998. José Martí Latin American Integration.

____. 1991. Obras completas.

____. 1999. José Martí Reader: Writings on the Americas

Morales Pérez, Salvador E. 2003. José Martí: vida, tiempo, ideas.

Powell, Colin L. 2004. Un documento nada serio, que hay que tomar muy en serio: Plan de Bush para Cuba, Report to the President May 2004.

Rodríguez, Pedro Pablo. 2002. De las dos Américas (aproximaciones al pensamiento martiano.)

____. 2004 (Octubre.) “José Martí and the United States”, CubaNow.

Rodríguez García, Rolando. 2001. Dos Ríos: a caballo y con el sol en la frente.

Vintier, Cintio. 2004. Vida y obra del Apóstol José Martí.

* Dr. James D. Cockcroft, Ph.D., Universidad de Stanford, es Internet Profesor de la Universidad Estatal de Nueva York y vicepresidente del Tribunal Benito Juárez que oyó cargos de terrorismo estadounidense contra Cuba en abril de 2005 en la Ciudad de México. Tres veces un becario Fulbright, él es autor galardonado de 35 libros sobre América Latina; globalización; derechos humanos; migración; y la cultura. También es poeta y Editor Honorario de la revista académica LATIN AMERICAN PERSPECTIVES. Sus tres últimos libros son (1) AMÉRICA LATINA Y ESTADOS UNIDOS HISTORIA Y POLÍTICA PAÍS POR PAÍS; (2) SALVADOR ALLENDE TEXTOS ESCOGIDOS; y (3) LA ESPERANZA DE MÉXICO. Es miembro de la Coordinadora Internacional en Defensa de la Humanidad. Como inmigrante canadiense, es miembro de la Coalición Venezuela Estamos Contigo, de la Table de Concertation de Solidarité Québec-Cuba, y de la ONG “Alternatives.” Su sitio bilingüe es www.jamescockcroft.com .