Skip navigation.
Home
Writer, Professor, Revolutionary.

Un recuerdo personal de Fernando Martínez Heredia

Un recuerdo personal de Fernando Martínez Heredia, por James D. Cockcroft (23 de junio de 2017)

En el verano de 1969 yo participé en la primera delegación de profesores (New University Conference, EEUU) para romper la prohibición inconstitucional de viajes por estadounidenses a Cuba, cortando caña y visitando fábricas en toda la isla. En La Habana encontré en la oficina de la revista Pensamiento Crítico con un nuevo amigo, Fernando Martínez Heredia. ¡Qué revolucionario integral, que capacidad intelectual! A través de los años, leí casi todas sus obras. Es que Fernando fue uno de mis "maestros" - como Martí, el Che, Fidel.

Yo no lo volví a ver hasta el 2002. Yo estaba caminando en la manifestación semanal de las Madres de Plaza de Mayo en Buenos Aires. De repente, alguien me reconoció y me abrazó. ¡Qué sorpresa, fue Fernando! Descubrimos que estaríamos participando el próximo día en un panel sobre el imperialismo organizado por la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo. Después de nuestras intervenciones en la Universidad, durante el diálogo con el público, Fernando dijo algo como: "!Qué alegría ver que Cockcroft no ha abandonado su dedicación activista a nuestra lucha antiimperialista!", al cual yo respondí "¡Ni Fernando la suya!"

Yo no regresé a Cuba después del 1969 hasta el siglo vigésimo primero, cuando Fernando y yo renovamos nuestra amistad más fuertemente que nunca. Colaboramos en varios eventos de Cuba y otras partes del mundo. Cada vez que visité a Cuba, casi anualmente, Fernando y su increíble compañera Esther Pérez me invitaron a su hogar, incorporándome a su cariñosa familia extendida. Fue Esther quien, con la colaboración del Centro Martin Luther King de La Habana, hizo la traducción de la introducción mía al libro SALVADOR ALLENDE – TEXTOS ESCOGIDOS.* Esther, yo, Gladys Marín, y la responsable de la edición Claudia Korol lo lanzamos en Santiago, Chile, el 10 de septiembre de 2003.

No hay palabras para comunicar mi gran estima para Fernando y mi profunda tristeza de no tenerlo físicamente aquí con nosotros cara a cara. Ahora es tiempo de lágrimas - pero a la vez es tiempo de memoria, de amor, de compromiso redoblado para seguir con Fernando y compartir sus enseñanzas y su ejemplo revolucionario con las nuevas generaciones.

Gracias, Fernando, me inspiras. Descansa en paz. Tu ejemplo permanecerá vivo.

¡Fernando Martínez Heredia, presente, ahora y siempre!

* Selección e introducción: James D. Cockcroft con asistencia de Jane Carolina Canning; Prólogo a la edición en español: Gladys Marín; Co-editado por Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo y Revista América Libre, Argentina 2003.