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Writer, Professor, Revolutionary.

“CAMBIO DE ÉPOCA: LOS IMPERIOS TIEMBLAN Y CONTRAATACAN,” por James D. Cockcroft

“CAMBIO DE ÉPOCA: LOS IMPERIOS TIEMBLAN Y CONTRAATACAN,” por James D. Cockcroft* [ponencia para la III CONFERENCIA INTERNACIONAL \"POR EL EQULIBRIO DEL MUNDO," La Habana, Cuba, 28-30 de enero de 2013]
Es acertada la idea del presidente de Ecuador Rafael Correa pronunciada en 2006 que en Nuestra América Indo-Afro-Latina no estamos “viviendo una época de cambios” sino “un cambio de época". Ciertamente, hay un declive mundial de los imperialismos y cambios históricos en la correlación de fuerzas sociales, de clase y de naciones. Han surgido nuevos

movimientos populares liderados por “las y los de abajo”, que hoy incluyen los Pueblos Originarios, el campesinado, los desempleados, el llamado “precariado” (o el proletariado del trabajo “flexible” e inestable), y la mayoría de las clases intermedias educadas que tienen poco futuro económico bajo el capitalismo.

El neoliberalismo capitalista se está sumiendo vertiginosamente en una crisis económica mundial y un abismo de sufrimiento humano que él mismo ha ayudado a generar. Mientras la crisis climática, los terremotos, tsunamis, erupciones volcánicas, y desastres nucleares amenazan a todos, los grandes capitalistas y banqueros siguen engordándose de las riquezas producidas por otra gente. Se sirven de los “rescates estatales.”

Es más. Según Antonio María Costa, Jefe de la Oficina de Drogas y Crimen de la ONU, miles de millones de dólares del narcotráfico limpiados por las mayores instituciones financieras estadounidenses las salvaron durante la crisis económica que estalló en 2007-2008 y siguen salvándolas. Mientras tanto, en muchos países del Norte (Grecia, España, Portugal, Irlanda, etc.) hay “crisis de la deuda” más fuerte que las mismas crisis anteriores en el Sur. Por tanto, de la misma manera que los movimientos sociales forzaron los estados de Ecuador, Bolivia, Argentina y otros países a rechazar el pago de tales deudas ilegítimas, corruptas e ilegales, los movimientos del Norte deben insistir que sus pueblos no pagarán ni un centavo por los fracasos recientes de las instituciones especulativas e irresponsables de sus países.

Los grandes banqueros y los gobiernos que ellos dominan desestiman el satisfacer las necesidades humanas y, en vez de ello, eliminan Programas Sociales y “privatizan” hasta la vida misma, convirtiendo todo en mercancías para su ganancia. A la vez, los gobiernos imperialistas contribuyen a la represión militar de los Movimientos Sociales. En Nuestra America se introducen en el siglo XXI nuevos intentos de Golpes militares y “civiles” (Venezuela, Bolivia, Ecuador, Haiti, Honduras, Paraguay, etc.). Bajo el pretexto de guerras contra el narcotráfico y el terrorismo, los imperialismos militarizan directa o indirectamente el mundo, interviniendo en guerras sucias de conquista por el control mundial de recursos naturales destinadas a la destrucción de culturas enteras en nefasto etnocidio, genocidio y ecocidio. Lo que está a riesgo es la soberanía de las naciones, incluso su soberanía alimentaria, y la sobrevivencia de la Humanidad y del Planeta.

Declive de la hegemonía estadounidense

El imperio de Estados Unidos está inundado de problemas que él mismo se crea. Unos Polos de Poder múltiples y el ascenso de nuevas alianzas económicas y geopolíticas están sustituyendo al dominio de un único Súper Poder. El poder económico del llamado “BRIC” (Brasil, Rusia, India, China) crece. Ahora China es el segundo socio comercial de América Indo-Afro-Latina (después de Estados Unidos). Las economías de estos nuevos Polos de Poder son en mayor parte capitalistas y como otros sistemas capitalistas tienen sus propios ritmos de expansión y control -y lógicamente de crisis. La gigantesca economía estadounidense se ha vuelto dependiente de inversiones y préstamos de China, Japón, la Unión Europea y varias petromonarquías. Desde hace tiempo el euro y otras monedas habían debilitado el dominio del dólar estadounidense, y ahora el euro está en crisis.

Los fracasos militares y diplomáticos de Estados Unidos en Irak, Afganistán, Pakistán, el Medio Oriente, y otras partes del mundo, unido a la crisis financiera global desencadenada por las bancarrotas de las instituciones financieras estadounidenses en 2007-2008, han extendido la pérdida por parte de Estados Unidos de hegemonía mundial. Washington ha perdido su control tradicional de Nuestra América; Irán; y partes del Medio Oriente, África y Asia.

Mientras tanto, el consumismo del capitalismo amenaza a toda la humanidad. En relativamente poco tiempo no habrá suficiente agua potable, comida o petróleo para mantener el actual nivel de vida, ni siquiera en las naciones más industrializadas.
El capitalismo neoliberal, “liderado” por Estados Unidos, el mayor contaminador del mundo, se enfrenta tanto a una profunda crisis económica como a una pérdida de credibilidad a escala mundial.

De ahí en parte vienen las olas revolucionarias del Medio Oriente y las protestas populares de las y los “indignados” en Atenas, Madrid, Nueva York (“Occupy Wall Street”) y otras ciudades del mundo en defensa del “99 porcentaje” de la población y la dignidad humana. Y de ahí vienen los movimientos estudiantiles y de la juventud por una educación gratuita y de calidad, junto con un cambio del modelo económico dominante. Todo esto ha sido precedido por los cambios radicales en América Indo-Afro-Latina que sigue en lucha por las mismas metas y ha demostrado que “otro mundo alternativo,” o sea otras formas de organizar sociedades, es posible e imprescindible - aunque hoy por hoy sólo logrado parcialmente.

El Cambio de Época en América Indo-Afro-Latina

Desde el levantamiento Zapatista en México de 1994, la elección presidencial de Hugo Chávez en Venezuela de 1998, y la histórica “Segunda Cumbre de los Pueblos” realizada en Quebec, 2001, un cambio profundo ha sacudido “el patio trasero” del imperio. En realidad, las raíces de este cambio están en la Revolución Cubana de 1959, el blanco de un terrorismo patrocinado por el gobierno estadounidense que ha costado la vida de 3 478 y la discapacidad de 2 099 cubanos, contra el cual estaban luchando pacíficamente los “Cinco Héroes Cubanos” injustamente encarcelados en Estados Unidos desde 1998. Por generaciones el heroico pueblo cubano ha resistido un bloqueo económico impuesto por el imperio que, en las palabras del Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba Bruno Rodríguez Parilla durante una sesión de la Asamblea General de la ONU en octubre de 2012, “ha provocado invaluables daños humanos y económicos por un millón de millones de dólares.”

Bolivia, Ecuador y Venezuela han celebrado elecciones sumamente democráticas, incluso referéndums populares, y en los casos de Bolivia y Venezuela, revocatorios. Sus presidentes han ganado estas elecciones por unas mayorías impresionantes. Llaman a poner fin al sistema capitalista. Han defendido, en las palabras del presidente venezolano Hugo Chávez, “un nuevo Socialismo para el siglo XXI”. El presidente de Bolivia, Evo Morales, evoca un “socialismo comunitario basado en la reciprocidad y la solidaridad” de tipo aymará.

Basta ver algunas de las muchas instituciones nuevas en este “Cambio de Época”:

• La CELAC (Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe), que se inauguró el 2 de diciembre de 2011 y excluye Estados Unidos y Canadá -¡adiós OEA! En 2012 la CELAC rechazó la participación del gobierno golpista de Paraguay en su reunión durante la sesión de la Asamblea General de la ONU
• Banco del Sur y un Fondo Monetario del Sur que introducen una nueva moneda, el SUCRE (Sistema Único de Compensación Regional) como alternativa al dólar y al FMI (Fondo Monetario Internacional) -¡adiós FMI!
• Confederación Parlamentaria de las Américas
• ALBA-TCP (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América - Tratado de Comercio de los Pueblos), dos alternativas socialmente responsables en vez de guiadas por la búsqueda de lucro de la ahora derrotada iniciativa estadounidense ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas); en 2012, ALBA resolvió expulsar la USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) por su injerencia en la política interna de sus 8 naciones miembros
• Banco del ALBA; ALBA Medicina; y Consejo de Movimientos Sociales del ALBA y países amigos
• Consejo de Seguridad Suramericano (una Alianza militar de 12 naciones en la que se excluye a Estados Unidos).
• UNASUR (Unión de Naciones del Sur), que suspendió Paraguay después del golpe “civil” de 2012
• TeleSUR, RadioSUR, PetroSUR y PetroCARIBE
• MERCOSUR (Mercado Común del Sur), que ahora incluye Venezuela y constituye lo que el comentarista uruguayo Raúl Zibechi llama un “nuevo polo de poder”

Las metas y los logros de estos procesos reformistas y revolucionarios -a pesar de sus limitaciones debidas a errores inevitables de cualquier proceso, el poder de las burguesías locales, y el contexto mundial capitalista/imperialista/intervencionista -reflejan profundamente el “Cambio de Época”:

• Nuevas formas de Estado -unitario, independiente, plurinacional, comunitario, corresponsable, celebrando la diversidad humana e impulsando la verdadera democracia, o sea nuevas formas de participación directa como los consejos comunales en Venezuela en vez de la corrompida y limitada “democracia representativa” de la época anterior
• Prohibición de Bases Militares extranjeras
• El agua potable como un derecho humano
• Derechos de los Pueblos Originarios, los Afrodescendientes, y las Mujeres (incluyendo la valoración del trabajo en el hogar)
• Derechos humanos y derechos de la Madre Tierra como dos caras de la misma lucha popular por la liberación humana
• Derecho a tener acceso a los grandes medios de comunicación y a establecer medios comunitarios
• Desarrollo de energías limpias
• Eliminación del hambre y de la pobreza
• Eliminación del analfabetismo con la utilización del método cubano Yo Si Puedo
• Rechazo del imperialismo y colonialismo
• Renuncia a las guerras
• Reemplazar la meta del crecimiento económico con la de vida equilibrada -sumak kawsay o el Bien Vivir -en vez de vivir mejor a expensas de los demás
• Fortalecer la independencia, solidaridad, libertad e integración entre los Pueblos, y así contribuir al “Equilibrio del Mundo”

Los imperios contraatacan, los pueblos resisten

El contraataque actual de los imperios representa una nueva fase de los imperialismos contemporáneos: incremento del uso la fuerza militar y la correspondiente militarización de sociedades -junto con la desestabilización de países y creación de supuestos “estados fallidos” (en el caso mexicano un gobierno que sirve bien los intereses del imperio estadounidense) -para justificar misiones militares “humanitarias.”

Estados Unidos ha enviado su modernizada Cuarta Flota a patrullar los océanos y aguas marrones de Nuestra América y trata de establecer o preservar más de 40 Bases Militares en México, Colombia, Panamá, Honduras, Aruba, Curaçao, Paraguay y otros países. Ha aumentado el presupuesto para las “fuerzas especiales” que ya tienen libertad de actuar en más de sesenta naciones, en efecto como escuadrones de muerte.

También, los imperialismos conducen más guerras cibernéticas y dominación por los medios masivos de desinformación. A la vez, criminalizan la protesta y satanizan sus opositores.

En Nuestra América, los gobiernos de EEUU y Canadá fortalecen los gobiernos más reaccionarios como los de México, Colombia, Peru, Chile, Honduras, Guatemala, Costa Rica y Panamá, la llamada “Alianza Pacífica.” Estados Unidos continúa controlando su colonia de Puerto Rico y una parte de Cuba –Guantánamo, donde la nueva cárcel estadounidense es un símbolo mundial de la tortura modernizada. Gran Bretaña, Francia y Holanda mantienen sus colonias en la región, y Gran Bretaña tenazmente defiende su control de Las Malvinas Argentinas.

Parece que Bolívar tenía razón en 1829 cuando observó: “Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miserias a nombre de la libertad”. Sin embargo, las resistencias populares -y hasta un punto los Estados influidos por ellas -continúan combatiendo los contraataques imperiales actuales.

En abril de 2012 la cumbre de presidentes de las Américas -menos Ecuador que protestó la exclusión de Cuba –fue recibida en Cartagena, Colombia, con manifestaciones callejeras en defensa de Cuba. La cumbre no pudo hacer una declaración final porque los Estados Unidos y Canadá quedaron aislados en su demanda de mantener la exclusión de Cuba en futuros cumbres.

Entre el 20 y el 22 de junio de 2012, veinte años después de la histórica “Cumbre de la Tierra” cuando Fidel Castro proféticamente habló de la crisis climática y el riesgo de la desaparición de la especie humana, la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible, Río+20, reunió a una gran mayoría de jefes de Estado y de gobierno. Casi cien mil activistas de los Movimientos Sociales del mundo llegaron a Río de Janeiro también. Lanzaron su propia “Cumbre de los Pueblos” que insistió en las metas mencionadas arriba para salvar el Planeta y la Humanidad. Estos activistas marcharon en las calles para protestar la falta de compromiso y acción por parte de la Conferencia de la ONU y su manipulación hipócrita de los conceptos “desarrollo sostenible” y “economía verde” para evitar genuinas soluciones y, en el caso de muchos de los gobiernos presentes, para mantener el rumbo capitalista hacia el abismo, continuando en efecto la mercantilización de la Madre Tierra.

En agosto de 2012, las naciones de la ALBA y la UNASUR fuertemente respaldaron al gobierno de Ecuador, amenazado por los gobiernos de Gran Bretaña y Estados Unidos por haber otorgado asilo a Julián Assange, el fundador de WikiLeaks. Así, en poco tiempo, los imperialismos occidentales una vez más se encontraron aislados internacionalmente, ahora en cuanto a los temas de libertad de expresión y el derecho soberano de cualquier Estado del otorgamiento de asilo.

Los pueblos resisten. Cuanto más se unan los movimientos sociales y laborales de todo el mundo, mayor será el desafío al imperialismo principal, lo estadounidense, y el chance de realizar las esperanzas de la Humanidad. Para mí, esto significa pensar, imaginar y construir --a través de Congresos y Asambleas Populares, diálogo y respeto para la diferencia-- nuevos Socialismos libertarios, pluralistas, internacionalistas y democráticamente participativos. Tal es el proceso ya iniciado en un creciente número de países a niveles desiguales pero cada vez más combinados.

Ejemplo de ello lo constituye la positiva e histórica experiencia geopolítica derivada de la Batalla Social de Quebec 2001. La marcha de millares de trabajadores, estudiantes, indígenas y mujeres en rechazo a los Tratados de Libre Comercio TLC; la Declaración política de la Segunda Cumbre de los Pueblos Quebec 2001 que convocó a la lucha continental contra el ALCA; y la voz rebelde del Presidente Hugo Chávez denunciando dicho plan imperialista y anexionista en el propio seno de la III Cumbre Presidencial de las Américas, evidenciaron entonces el inicio de un verdadero “Cambio de Época”. Sabemos que aquella jornada favoreció las condiciones subjetivas para la movilización continental de los pueblos de las Américas que finalmente condujo a la derrota del ALCA en Mar del Plata, Argentina en 2005.

Reiteramos, once años después de Quebec, la existencia de iniciativas regionales de impacto Continental como ALBA-TCP, UNASUR, el SUCRE, CELAC y el desarrollo de Misiones Sociales de gran espíritu humanista, confirman el signo positivo característico de los primeros años del siglo XXI a partir de los eventos pioneros de Quebec 2001. La historia reafirma que quienes concurrimos a la Batalla Social de Quebec, “Teníamos razón.” Así lo proclamaron los representantes de Movimientos Sociales de varias partes del mundo en “la Jornada Alternatives 2011, un Espacio de Reflexión y Dialogo Quebec 2001 diez años Después,” convocada en Montreal, Quebec, Canadá en agosto de 2011 (Ver http://quebec10ansapres.wordpress.com/2011/08/28/pronunciamiento-de-apoy...).

Desde allí surgieron más esfuerzos para unificar los Movimientos Sociales del Sur y del Norte, expresado por nuevas coaliciones como el Colectivo de Movimientos Sociales de Quebec Amigos de la CELAC y ALBA-TCP (Ver www.aporrea.org/actualidad/n194559.html). Activistas de esta coalición ayudaron organizar la II Edición del Desfile de la Amistad Nuestroamericana 2012, una expresión cultural de esta tendencia unificadora de los Pueblos. Los grupos danzantes y musicales de las Américas que lideraron este desfile llevaron a cabo un función en le Place des Festivals de Montreal en el marco del anual Festival Présence Autochtone (Ver http://www.aporrea.org/internacionales/n211877.html).

La huelga estudiantil quebequense en “le printemps d’érable” de 2012, que continuó en el verano, hizo vínculos con los Movimientos Estudiantiles de Chile, México, y EEUU –y provocó la pregunta “Quebec, ¿la América Latina del Norte?” (Ver http://alainet.org/active/56714). Los militantes huelguistas gritaron en francés en las calles de Montreal el lema “la huelga es estudiantil, la lucha es popular.” Los quebequenses implementaron las prácticas de asambleas populares y “cacerolazos” y, a pesar de más de tres mil detenidos, los estudiantes ganaron sus demandas principales después de la elección quebequense de septiembre.

Claro que debemos tener sueños, pero también hay que ser realistas. Todos sabemos que -con la parcial excepción de Cuba -vivemos en economías capitalistas y que los gobiernos del Sur dependen demasiado en las exportaciones de los combustibles fósiles. Sabemos que el neoliberalismo continúa en Estados supuestamente pos-neoliberal. Sabemos también que hay graves conflictos internos en cada país y hasta conflictos fronterizos como en el caso de la demanda boliviana de acceso soberano al mar que perdió ante Chile. Además, hay muchos problemas internas de los procesos reformistas y revolucionarios de Nuestra América y en nuestros propios Movimientos Sociales. A la vez, hay graves tensiones entre los Movimientos y los Estados progresistas que debemos convertir a tensiones creativas -“con todos y para el bien de todos” en el dicho de José Martí.

No dudo que los pueblos de las Américas movilizados y concientes marcaremos rumbo otra vez. Hoy coincidimos nuevamente en que se impone seguir desarrollando democráticamente un programa de cambios antineoliberal, anticapitalista, antiimperialista, proindígena, antiracista y antipatriarcal dentro de un marco internacionalista y Humanista.

* [Una versión más breve de este ensayo apareció con el título “Cambio de Época” como el primer artículo de la publicación “CAMBIO DE ÉPOCA,” Órgano de los Movimientos Sociales y ciudadanos de Nuestra América / Montreal – Quebec 10 años Después, Agosto – Año 2011, Número 1, publicado en español y francés. En el mismo año apareció en línea: http://www.aporrea.org/internacionales/a122888.html y http://www.rebelion.org/noticia.php?id=128025]

DR. JAMES D. COCKCROFT, Ph.D., Universidad de Stanford, es Profesor de la Universidad Estatal de Nueva York. Tres veces becario Fullbright. Él es autor galardonado de 50 libros sobre América Latina, Estados Unidos, y Derechos Humanos. Es también poeta. Como inmigrante canadiense, el doctor Cockcroft es miembro del Consejo Mundial del Proyecto José Martí de Solidaridad Mundial patrocinado por la UNESCO, la Coordinadora Internacional en Defensa de la Humanidad, el Comité Internacional por la Libertad de los Cinco Héroes Cubanos, la Table de Concertation de Solidarité Québec-Cuba, el Tribunal Internacional de Libertad Sindical (2009 -), el Tribunal Internacional de Conciencia de los Pueblos en Movimiento (2010 -) y del Colectivo Coordinador del Comité de Ciudadanía Quebec 10 Años Después (2011). Su página es www.jamescockcroft.com.