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Writer, Professor, Revolutionary.

“CAMBIO DE ÉPOCA” « Changement d’Époque »

“CAMBIO DE ÉPOCA,” por James D. Cockcroft*
Es acertada la frase del presidente ecuatoriano Rafael Correa "Estamos viviendo no en una época de cambios sino en un Cambio de Época". Ciertamente, hay un declive mundial de los imperialismos y cambios históricos en la correlación de fuerzas sociales, de clase y de naciones. Han surgido nuevos movimientos populares liderados por “las y los de abajo”, que hoy incluyen los desempleados, el llamado “precariado” (o el proletariado del trabajo “flexible” e inestable), la mayoría de las clases intermedias educadas que tienen poco futuro económico bajo el capitalismo y, los Pueblos Originarios.

El neoliberalismo capitalista se está sumiendo vertiginosamente en una crisis económica mundial y un abismo de sufrimiento humano que él mismo ha ayudado a generar. Mientras la crisis climática, los terremotos, tsunamis, erupciones volcánicas, y desastres nucleares amenazan a todos, los grandes capitalistas y banqueros siguen engordándose de las riquezas producidas por otra gente. Se sirven de los “rescates estatales.”

Es más. Según Antonio María Costa, Jefe de la Oficina de Drogas y Crimen de la ONU, miles de millones de dólares del narcotráfico limpiados por las mayores instituciones financieras las salvaron durante la cúspide de la crisis económica global y siguen salvándolas. Aún así, en muchos países del norte (Grecia, Portugal, Irlanda, etc.) hay “crisis de la deuda” más fuerte que las mismas crisis anteriores en el Sur. Por tanto, de la misma manera que los movimientos sociales forzaron en Ecuador, Argentina, Bolivia y otros países a rechazar el pago de tales deudas ilegítimas, corruptas e ilegales, debemos insistir en el Norte: Nosotros, los pueblos, no pagaremos ni un centavo por los fracasos de las instituciones especulativas e irresponsables.

Los banqueros y los gobiernos que ellos dominan desestiman el satisfacer las necesidades humanas y, en vez de ello, eliminan Programas Sociales y “privatizan” hasta la vida misma, convirtiendo todo en mercancías para su ganancia. A la vez, los gobiernos imperialistas contribuyen a la represión militar de los Movimientos Sociales o renuevan los intentos de Golpes “civil” y militar, intervenciones militares y guerras destinadas a la destrucción de culturas enteras en nefasto etnocidio, genocidio y ecocidio. Lo que está a riesgo es la soberanía de las naciones, incluso su soberanía alimentaria, y la sobrevivencia de la Humanidad y del Planeta.

Declive de la hegemonía estadounidense
El imperio de Estados Unidos está inundado de problemas que él mismo se crea. Unos Polos de Poder múltiples y el ascenso de nuevas alianzas económicas y geopolíticas están sustituyendo al dominio de un único Super Poder. El poder económico del llamado “BRIC” (Brasil, Rusia, India, China) crece. Desde hace tiempo el euro y otras monedas han debilitado el dominio del dólar estadounidense. La gigantesca economía estadounidense se ha vuelto dependiente de inversiones y préstamos de China, Japón, la Unión Europea y varias petromonarquías.
Los fracasos militares y diplomáticos de Estados Unidos en Iraq, Afganistán, Pakistán, el Medio Oriente, y otras partes del mundo, unido a la crisis financiera global desencadenada por las bancarrotas de las instituciones financieras estadounidenses en 2007-2008, han extendido la pérdida por parte de Estados Unidos de hegemonía mundial. Washington ha perdido su control tradicional de Nuestra América Indo-Afro-Latina, Irán, y partes del Medio Oriente.
Mientras tanto, el consumismo del capitalismo amenaza a toda la humanidad. En relativamente poco tiempo no habrá suficiente agua potable, comida o petróleo para mantener el actual nivel de vida, ni siquiera en las naciones más industrializadas.
El capitalismo neoliberal, “liderado” por Estados Unidos, el mayor contaminador del mundo, se enfrenta tanto a una profunda crisis económica como a una pérdida de credibilidad a escala mundial. Y de ahí vienen las olas revolucionarias en el Medio Oriente y las protestas populares en Wisconsin y otras partes del mundo en defensa de la vida y la dignidad humana, precedidas por los cambios radicales en América Indo-Afro-Latina que sigue en lucha por las mismas metas y ha demostrado que “otro mundo alternativo,” o sea otras formas de organizar sociedades, es posible e imprescindible.
El Cambio de Época en América Indo-Afro-Latina
Desde el levantamiento Zapatista en México de 1994, la elección presidencial de Hugo Chávez en Venezuela en 1998 y la histórica “Segunda Cumbre de los Pueblos” realizada en Quebec, 2001, un cambio profundo ha sacudido “el patio trasero” del imperio. En realidad, las raíces de este cambio están en la Revolución Cubana de 1959, blanco del terrorismo del gobierno estadounidense contra el cual lucharon pacíficamente los “Cinco Héroes Cubanos” injustamente encarcelados en Estados Unidos desde 1999.
Bolivia y Ecuador, lo mismo que Venezuela, han celebrado elecciones democráticas, incluso referéndums populares, y en los casos de Bolivia y Venezuela, revocatorios. Sus presidentes han ganado estas elecciones por unas mayorías impresionantes. Llaman a poner fin al sistema capitalista. Han defendido “un nuevo Socialismo para el siglo XXI”. Evo Morales evoca un “socialismo comunitario basado en la reciprocidad y la solidaridad” de tipo aymará.
Basta ver algunas de las muchas instituciones nuevas:
• La CEALC (Comunidad de Estados de Amerìca Latina y el Caribeños), que se inaugura en julio de 2011 sin Estados Unidos y Canadá (¡adiós OEA!).
• Banco del Sur y un Fondo Monetario del Sur que introducen una nueva moneda.(Sistema Único de Compensación Regional SUCRE), como alternativa al dólar y al Fondo Monetario Internacional.
• Confederación Parlamentaria de las Américas
• ALBA-TCP (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América - Tratado de Comercio de los Pueblos), una alternativa socialmente responsable en vez de guiada por la búsqueda de lucro de la ahora derrotada iniciativa estadounidense ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas)
• Banco del ALBA
• ALBA Medicina
• Consejo de Movimientos Sociales del ALBA y países amigos.
• Consejo de Seguridad Suramericano (una Alianza militar de 12 naciones en la que se excluye a Estados Unidos).
• UNASUR (Unión de Naciones del Sur)
• TeleSUR, RadioSUR, PetroSUR y PetroCARIBE
• Mercado Común del Sur MERCOSUR
Las metas y los logros de estos procesos reformistas y revolucionarios -a pesar de sus limitaciones debidas a errores inevitables de cualquier proceso y al contexto mundial capitalista/imperialista- reflejan el “Cambio de Época”:
• Nuevas formas de Estado: unitario, independiente, plurinacional, comunitario, corresponsable, celebrando la diversidad humana e impulsando la verdadera democracia.
• Prohibición de Bases Militares extranjeras
• El agua potable como un derecho humano
• Derechos de la mujer, incluido la valoración del trabajo en el hogar.
• Derechos humanos y derechos de la naturaleza como dos caras de la misma lucha popular por la liberación humana.
• Desarrollo de energías limpias
• Rechazo del imperialismo y colonialismo.
• Renuncia a las guerras: ALBA ha acordado conformar una Comisión Internacional Humanitaria para la paz y la unión del pueblo de Libia
• Reemplazar la meta del crecimiento económico con la de vida equilibrada (sumak kawsay o el bien vivir), en vez de vivir mejor a expensas de los demás.
• Derecho a tener acceso a los medios de comunicación de masas y a establecer unos medios de comunicación comunitarios

El imperio contraataca, los pueblos resisten

El contraataque del imperio representa una nueva fase del imperialismo contemporáneo: Incremento del uso la fuerza militar y la correspondiente militarización de sociedades -junto con la desestabilización de países y creación de supuestos “estados fallidos” (en el caso mexicano un gobierno que sirve bien los intereses del imperio)- para justificar misiones militares “humanitarias.”

El imperio ha enviado su modernizada Cuarta Flota a patrullar los océanos y aguas marrones de la región y trata de establecer o preservar nuevas Bases Militares en Colombia, Panamá, Honduras, Aruba y Curaçao. Ha aumentado el presupuesto para las “fuerzas especiales” que ya tienen libertad de actuar como escuadrones de muerte en más de sesenta naciones. También el imperialismo conduce más guerra cibernética y dominación por los medios masivos de desinformación. Parece que Bolívar tenía razón en 1829 cuando observó: “Estados Unidos parece estar destinado por la Providencia a asediar América con miseria en nombre de la libertad”.

Pero los pueblos resisten. Cuanto más se unan los movimientos sociales y laborales de todo el mundo, mayor será el desafío al imperialismo estadounidense y las esperanzas de la Humanidad. Para mí, esto significa pensar, imaginar y construir --a través de Congresos y Asambleas Populares, diálogo y respeto para la diferencia-- nuevos Socialismos libertarios, pluralistas, internacionalistas y democráticamente participativos. Tal es el proceso ya iniciado en un creciente número de países a niveles desiguales pero cada vez más combinados.

Ejemplo de ello lo constituye la positiva e històrica experiencia geopolítica derivada de la Batalla Social de Quebec 2001. La marcha de millares de trabajadores, estudiantes, indígenas y mujeres en rechazo a los Tratados de Libre Comercio TLC; la Declaración política de la Segunda Cumbre de los Pueblos Quebec 2001 que convocó a la lucha continental contra el ALCA y la voz rebelde del Presidente Hugo Chávez denunciando dicho plan imperialista y anexionista en el propio seno de la III Cumbre Presidencial de las Amèricas, evidenciaron entonces el inicio de un verdadero Cambio de Época.

Sabemos que aquella jornada favoreció las condiciones subjetivas para la movilización continental de los pueblos de las Amèricas que finalmente condujo a la derrota del ALCA en Mar del Plata, Argentina en 2005.

Reiteramos, una década después de Quebec, la existencia de iniciativas regionales de impacto Continental como ALBA-TCP, UNASUR, el Sistema Único de Compensación Regional de Pagos SUCRE, el desarrollo de Misiones Sociales de gran espíritu humanista y el próximo nacimiento de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe, en Caracas, Venezuela, confirman el signo positivo característico de la primera década del Siglo XXI a partir de los eventos pioneros de Quebec 2001.

La historia reafirma que quienes concurrimos a la Batalla Social de Quebec, Teníamos razón. Hoy coincidimos nuevamente en que se impone seguir desarrollando democráticamente un programa de cambios antineoliberal, anticapitalista, antiimperialista, proindígena y antipatriarcal dentro de un marco internacionalista y Humanista. A ello queremos contribuir los Movimientos Sociales en la Cumbre de Pueblos Quebec 10 Años Después prevista del 19 al 21 de agosto en Montreal, Canadá. Desde allí los pueblos de las Amèricas movilizados y concientes marcaremos rumbo otra vez.

* [Publicado inicialmente en http://www.aporrea.org/internacionales/a122888.html y después en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=128025] DR. JAMES D. COCKCROFT, Ph.D., Universidad de Stanford, es Profesor de la Universidad Estatal de Nueva York. Tres veces becario Fullbright. Él es autor galardonado de 48 libros sobre América Latina, Estados Unidos, y Derechos Humanos. Es también poeta. Como inmigrante canadiense, el doctor Cockcroft es miembro del Consejo Mundial del Proyecto José Martí de Solidaridad Mundial patrocinado por la UNESCO, la Coordinadora Internacional en Defensa de la Humanidad, el Comité Internacional por la Libertad de los Cinco Héroes Cubanos, la Table de Concertation de Solidarité Québec-Cuba, el Tribunal Internacional de Libertad Sindical (2009), el Tribunal Internacional de Conciencia de los Pueblos en Movimiento (2010) y del Colectivo Coordinador del Comité de Ciudadanía Quebec 10 Años Después (2011).

« Changement d’Époque »
Par James D. Cockcroft*
La phrase du président équatorien Rafael Correa « Nous vivons actuellement, non pas une époque de changement, mais bien un changement d’époque » n’aura jamais été aussi vrai.
En effet, il y a un déclin mondial des impérialismes, ainsi que des changements historiques dans la corrélation des forces sociales, des classes et des nations. Des nouveaux mouvements populaires dirigés par « ceux et celles du bas » ont surgi, incluant cette fois les sans-emplois, le précaire (ou le prolétariat du travail « flexible » et instable), la majorité des classes intermédiaires éduquées ayant peu de futur économique sous le capitalisme, ainsi que les Peuples Originaires.
Le néolibéralisme capitaliste est en train de plonger vertigineusement dans une crise économique mondiale et dans un abîme de souffrance humaine que ce système a aidé à générer. Alors que la crise climatique, les tremblements de terre, les tsunamis, les éruptions volcaniques et les désastres nucléaires et menacent tous les êtres vivants, les grands capitalistes et les banquiers continuent de s’engraisser grâce aux richesses produites par d’autres gens. Ils se servent ainsi des « sauvetages étatiques ».
En plus, selon Antonio María Costa, chef de l’Office des Nations Unies contre la drogue et le crime, des milliards de dollars provenant du trafic de stupéfiants blanchi par les plus grandes institutions financières les ont sauvés lors du sommet de la crise économique globale et continue de les sauver encore aujourd’hui.
Malgré cela, dans plusieurs pays du Nord (la Grèce, le Portugal, l’Irlande, etc.), il existe les fameuses « crises de la dette ». Celles-ci sont beaucoup plus fortes que ce qu’avait connu antérieurement l’hémisphère sud du continent américain. Tout comme les mouvements sociaux de l’Argentine, de la Bolivie, de l’Équateur et plusieurs autres ont forcé à rejeter le paiement de telles dettes illégitimes, corrompues et illégales, au Nord nous devons insister : Nous, les peuples, nous ne payerons pas un sou pour les échecs des institutions spéculatrices et irresponsables.

Les banquiers et les gouvernements qu’ils dominent sous-estiment et négligent la satisfaction des nécessités humaines de base. Au contraire, en éliminant les programmes sociaux et en privatisant les services de base comme la santé, l’éducation, etc., ils convertissent la vie en marchandise, et ce, pour leur propre bénéfice. De plus, les gouvernements impérialistes contribuent à la répression militaire dont souffrent les Mouvements Sociaux ou renouvellent les tentatives de Coups d’État civil et militaire, les interventions militaires et les guerres destinées à la destruction de cultures entières ; ethnocides, génocides et écocides. Bref, ce qui est en péril est la souveraineté des nations, incluant la souveraineté alimentaire et la survie de l’Humanité et de la Planète Terre.

Déclin de l’hégémonie étasunienne
L’empire des États-Unis est submergé de problèmes qu’il a lui-même créés. Certains pôles de pouvoir multiples et la montée de nouvelles alliances économiques et géopolitiques substituent, peu à peu, la domination d’une seule superpuissance. La capacité et l’influence économique du « BRIC » (Brésil, Russie, Inde et Chine) croissent. Depuis longtemps, l’euro et d’autres monnaies ont contribué à l’affaiblissement du dollar étasunien. L’économie gigantesque étasunienne dépend maintenant des investissements et des prêts provenant de la Chine, du Japon, de l’Union d’Europe et des monarchies pétrolières.
Les échecs militaires et diplomatiques des États-Unis en Irak, en Afghanistan, au Pakistan, au Moyen-Orient et dans d’autres parties du monde, ainsi que la crise économique globale causée par les faillites massives d’institutions financières étasuniennes sont des facteurs ayant contribué à la perte de l’hégémonie mondiale exercée par les États-Unis. Washington a désormais perdu son contrôle traditionnel de Notre Amérique Indo-Afro-Latine, de l’Iran et d'autres parties du Moyen-Orient.
Pendant ce temps, la consommation capitaliste menace toute l’Humanité. Dans relativement peu de temps, il n’y aura plus suffisamment d’eau potable, de nourriture ou même de pétrole pour maintenir le niveau de vie actuel, et ce, même dans les nations les plus industrialisées.
Les États-Unis, le plus grand pollueur au monde, et son système capitaliste néolibéral font maintenant face à une crise économique profonde ainsi qu’à une perte de crédibilité à l’échelle mondiale. De là naissent les vagues de révolutions au Moyen-Orient et les protestations populaires au Wisconsin et dans d’autres parties du monde en défense de la vie et de la dignité humaine, précédée par les changements radicaux en Amérique Indo-Afro-Latine, qui continue sa lutte pour les mêmes buts et a démontré qu’un « autre monde alternatif », c’est-à-dire : d’autres formes d’organiser les sociétés, est possible et indispensable.
Le changement d’époque en Amérique Indo-Afro-Latine

Depuis le soulèvement zapatiste de 1994 au Mexique, l’élection d’Hugo Chávez au Venezuela en 1998 et l’historique « 2e Sommet des Peuples » réalisé à Québec en 2001, un changement profond a secoué « la cour arrière » de l’empire. En réalité, ce changement trouve ses racines dans la Révolution cubaine de 1959, cible du terrorisme du gouvernement étasunien contre lequel ont lutté de façon pacifique les Cinq Héros cubains injustement incarcérés aux États-Unis depuis 1999.

La Bolivie et l’Équateur, ainsi que le Venezuela, ont organisé des élections démocratiques, incluant les Referendums populaires, et dans les cas de la Bolivie et du Venezuela, des Referendums révocatoires. Les présidents respectifs de ces nations les ont gagnés ces élections grâce à des majorités impressionnantes. Ils appellent à mettre fin au système capitaliste et défendent un « nouveau Socialisme pour le 21e siècle ». Evo Morales évoque un « Socialisme Communautaire basé sur la réciprocité et la solidarité » de type aymara.

Il suffit de voir quelques-unes des nouvelles institutions pour illustrer ce « Changement d’Époque » :

- La CELAC (Communauté des États Latinoaméricains et Caribéens), qui se conformera officiellement en décembre 2011, sans les États-Unis et le Canada (Adieu OEA!).

- La Banque du Sud et un Fonds Monétaire du Sud qui introduisent l’usage d’une nouvelle monnaie (Système Unique de Compensation Régional SUCRE) comme alternative au dollar et au Fonds Monétaire International.

- Confédération Parlementaire des Amériques

- ALBA-TCP (Alliance Bolivarienne pour les Peuples de Notre Amérique- Traité de Commerce des Peuples), une alternative socialement responsable qui remplace désormais la défunte initiative étasunienne appelée ZLÉA (Zone de libre-échange des Amériques.

- Banque de l’ALBA
- Médecine ALBA
- Conseil des Mouvements Sociaux de l’ALBA et des pays amis.

- Conseil de Sécurité Sudaméricain : une alliance militaire de 12 nations excluant les États-Unis.

- UNASUR (Union des Nations du Sud)
- TeleSUR et RadioSUR
-PetroSur (Pétroles du Sud) et PétroCaraïbe
- Marché Commun du Sud (Mercosur).

Les buts et réussites de ces processus réformistes et révolutionnaires -malgré leurs limitations dues aux erreurs inévitables de n’importe quel processus et au contexte mondial actuel capitaliste/impérialiste- attestent aussi de ce « Changement d’Époque ».

Nouvelles formes d’État: unitaire, indépendant, plurinational, communautaire, respectueux de la diversité humaine et propulseur de la véritable démocratie.

- Interdiction d’installations militaires étrangères
- L’eau potable comme droit humain inaliénable
- Les droits de la femme, incluant la valorisation des travaux effectués par les femmes au foyer.
- Droits humains et Droits de la Nature comme compléments de la même lutte pour la libération humaine.

- Développement d’énergies propres.
- Rejet de l’impérialisme et du colonialisme
- Retrait et opposition à la guerre : l’ALBA conformera une commission internationale humanitaire pour la paix et l’union du peuple de Libye.

- Remplacement de l’objectif de croissance économique par celui d’une vie équilibrée. (sumak kawsay ou le bien vivre, au lieu de vivre mieux au dépens des autres).

- Le droit d’avoir accès à des médias de communication de masse et de pouvoir instaurer des médias de communication communautaires.

L’empire contrattaque, les peuples résistent

La contrattaque de l’empire représente une nouvelle phase de l’impérialisme contemporain : L’augmentation de l’usage de la force militaire et la militarisation des sociétés liées à cela –parallèle à la déstabilisation des pays et la création d’ « États en déliquescence » (dans le cas mexicain, un gouvernement qui sert bien les intérêts de l’empire)- dans le but de justifier des missions militaires « humanitaires ».

L’empire a envoyé sa Quatrième Flotte modernisée patrouiller dans les eaux de la région afin d’établir ou de préserver ses bases militaires en Colombie, au Panama, au Honduras, à Aruba et à Curaçao. Le budget alloué pour les « forces spéciales » a augmenté et celles-ci ont carte blanche pour agir comme escadrons de la mort mercenaires dans plus de soixante nations. Aussi, l’impérialisme conduit plus de guerres cybernétiques et de domination mentale par la voie des médias massifs de désinformation.

Bolivar avait sans aucun doute raison lorsque, dans un discours prononcé en 1829, il observa ceci : « Les États Unis semblent être destinés par la Providence à affliger l’Amérique de misère au nom de la liberté ».

Mais les peuples résistent. Plus les Mouvements Sociaux et travaillistes du monde s’unifient, plus le défi à l’impérialisme étasunien sera grand et –par conséquent- l’espoir de l’humanité. Pour moi, cela signifie qu’il faut penser, imaginer et construire —à travers des Congrès et d’Assemblées Populaires, le dialogue et le respect envers la différence— de nouveaux Socialismes libertaires, pluralistes, internationalistes et démocratiquement participatifs. Tel est le processus entamé dans plusieurs pays à différents niveaux, mais chaque fois plus équilibré.

Un exemple de tout ça est constitué par l’expérience géopolitique positive et historique dérivée à partir de la Bataille Sociale de Québec 2001. La marche de milliers de travailleurs, étudiants, autochtones et femmes en opposition aux Traités de Libre Échange; la Déclaration politique du Deuxième Sommet des Peuples Québec 2001, qui a convoqué à la lutte continentale contre la ZLÉA, et la voix rebelle du Président Hugo Chavez en dénonçant ce plan impérialiste et annexionniste au sein même du III Sommet Présidentiel des Amériques, ont alors témoigné du début d’un véritable Changement d’Époque.

Nous savons que cette journée a favorisé les conditions subjectives pour la mobilisation continentale des peuples des Amériques, qui a conduit finalement à la défaite de la ZLÉA à Mar del Plata, Argentine en 2005.

Nous réitérons, une décennie après Québec 2001, l’existence d’initiatives régionales ayant un impact Continental comme l’ALBA-TCP, l’UNASUR, le Système Unique de Compensation Régionale de Paiements SUCRE, le développement des Missions Sociales à grand esprit humaniste et la proche naissance de la Communauté d’États Latinoaméricains et des Caraïbes CELAC, à Caracas, Venezuela, confirme le signe positif qui caractérise la première décennie du XXIe siècle à partir des événements pionniers de Québec 2001.

L’histoire nous réaffirme que ceux qui avons assisté à la Bataille Sociale de Québec avions raison. Aujourd’hui, nous coïncidons à nouveau sur la question fondamentale qui s’impose de continuer à développer de façon démocratique un programme de changements antinéolibéral, anti-capitaliste, anti-impérialiste, proautochtone et antipatriarcal dans un cadre internationaliste et Humaniste. C’est à ça, que les Mouvements Sociaux au Sommet des Peuples Alternatives 2011 –Québec 10 Ans Après: Révolutions Antinéolibérales aux Amériques du 19 au 21 août à St-Alphonse de Rodriguez, Lanaudière, proche de Montréal, Canada. À partir de là, les peuples des Amériques mobilisés y conscients marquerons le chemin de l’Époque encore une fois.

* Le Dr.James D. Cockcroft, Ph.D, Université de Stanford, est professeur à l’Université publique de New York. Il reçut trois fois la bourse Fullbright. Il est l’auteur de 48 livres sur l’Amérique Latine, les États unis et sur les Droits Humains. Il est aussi poète. En tant qu’immigrant canadien, le docteur Cockcroft est membre du Conseil Mondial du Projet José Marti de solidarité mondiale appuyé par l’UNESCO, ainsi que de la Coordonatrice Internationale de Défense de l’Humanité, du comité international pour la libération des Cinq Héros cubains, de la Table de Concertation de Solidarité Québec-Cuba, le Tribunal International de Liberté Syndicale (2009), le Tribunal International de Conscience des Peuples en Mouvement (2010), La Base de Paix de Montréal et du Collectif Coordinateur du Comité de Citoyenneté Québec 10 Ans Après (2011).

Sa page multilingue :
www.jamescockcroft.com

Traduction du texte effectuée par Gabrielle Piché y Josué Medina.